jueves, 3 de marzo de 2011

El alma es eso que queda en el corazón de los hombres,

Cuando deshabita el cuerpo y lo vacía de vida.

Ese alma, ahora infinita, se refugia en cada persona a la que se mostró,

ya en otro tiempo,

Dejándolas desamparadas por la pérdida,

Pero con el amor más intenso que se pueda experimentar,

Dentro de sus vidas.


Ese amor infinito, perdurará por siempre en los corazones,

y se volverá más grande al fundirse con otras almas.

Siendo su posteridad infinitamente hermosa.

Estando su recuerdo, cada vez más arraigado con el alma.


No sólo no te olvidaremos,

no sólo estarás siempre con nosotros:

Igual que nosotros éramos parte de tí,

ahora tú eres parte de nosotros.

Ahora somos,

además de nosotros mismos,

un pedacito de ti.

Y por siempre.

viernes, 7 de enero de 2011



A la luz de los flexos no se ve la luna.

Se ve mejor a oscuras,

Con el frio invernal,

Y el silencio que da lo lejano.

Sin techos entre ella y tu,

Sin huellas que se escapen.

A la luz de la luna se ve mejor el mundo.

Con colores muertos,

y ese suave destello

Que aparece en todo lo que tocas,

Y se desvanece en las sombras,

A la luz de la luna.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Encerrado en la Verdad



Igual que la luz se refleja,
En el mundo de las cosas
La oscuridad de debajo se aleja,
Y se vuelve loca.
Igual que el recipiente aloja agua,
El mundo vierte sobre ti la vida,
Y moja la oscuridad, e instaura
Sobre el suelo su escenario,
Y bajo el peso de la ley tu justicia,
Y alrededor de la duda el movimiento,
Y frente a frente el diálogo,
Y detrás las discusiones,
Y a la izquierda la utopía,
Y a la derecha la avaricia,
Y encerrado en la Verdad,
El verdadero sentido de la vida; tu existencia.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Empezar es terminar por el principio



Empezar por el principio es algo tan usual que carece de sentido cuando se trata de imaginar.
EL principio en estos casos debería ser algo tímido que se reserva para el final del primer día.
Cuando la verdad es parte de la mentira que nos disponemos a contar,
El mundo gira alrededor de una bola extraña,
Sin vida para algunos.
Con Entusiasmo y frenesí para aquellos que saben apreciarla.
EL mundo es una bola de tierra mojada, que gira alrededor de una hoguera inmensa que nos da la opción de vivir, o de seguir muriendo en cada fragmento temporal, ya sean segundos minutos o ratos de duración indeterminada.
EL mundo interior es en cada uno una bola, en el sentido de que no existe, es algo fantástico y fantasmagórico.
Se aprovecha de que tenemos un ego lo suficientemente desarrollado como para creernos creadores de un mundo aparte, propio e inalcanzable por cualquier otro espécimen de la tierra que no sea yo.
Se desaprovecha la opción de tildar la inmensidad del océano de nuestro mundo interior, de falacia, de peregrina del vacío existencial que da la vida, de lo más significativo del perdón.
Es por eso por lo que no es fácil perdonarnos a nosotros mismos, y por lo que el océano nos resulta tan inabarcablemente inmenso.
El ser humano es débil cuando se trata de amenazas propias, y hábil cuando se trata de amenazar al prójimo.
Quizá por eso la vida y el respeto hacia tus hermanos humanos sean párte de una misma cuerda, que une la vida, y el hecho de vivir sin remordimientos.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

la belleza de una noche está en su sueño inalterable


 
No es que estuviese incómodo,
Ni a disgusto ni a distancia extensa de lo mío.
Tampoco es que la oscuridad, de un modo
O de otro me tiñera de negro el silencio frio;
No por sobre-existencia de luz, sino por la de ruido.

La calle es música moderna:
las máquinas ensordecen al oyente,
y no es arte lo que mana de la pierna
de aquel hombre que contra el pedal arremete.
Pero no creáis que toca el bombo el indecente
(no como persona sino como gente),
Más bien toca a distancia la entre pierna
No por gusto, es más bien esa necesidad, latente,
De cometer sus labores, como condena eterna
Para él, que a altitudes horarias extremas asiente
Cuando le maldicen desde la telepatía las gentes,
Y para mí, que a la misma altura temporal maldigo,
No por él que no es culpable del castigo,
Sino por mí que dije al ruido vente,
Y sin más le invité a entrar en mi mente,
Y preferí su compañía antes que la mía,
Y quedarme con el ruido antes que conmigo,
Y mis pensamientos,
Y mi placido sueño,
Y una noche memorablemente bella.