miércoles, 26 de septiembre de 2012
domingo, 27 de mayo de 2012
Nosotros; parados, observando.
lunes, 12 de marzo de 2012

martes, 31 de enero de 2012
Las huellas que nunca se cansan

La vida perdura, tras la muerte
En el alma de aquellos con quien existió.
Dejando a los cuerpos a su suerte,
Dejando a sus mentes sin moverse, de dolor.
Es la muerte de un ser amado,
O su inexistencia terrenal-palpable-,
Lo que desuela a cada uno de nosotros
Y nos deja sin aliento, ahogados, derrotados.
Entonces, una calma inusitada, sin origen sabido,
Llega de manera espontanea a la cita.
Y llora como todos,
Se esconde como siempre,
Y se deja ver sólo por algunos,
A quienes ella elije.
Ve como la gente que se va, deja un camino
Y unas huellas que lo dibujan.
Ve como la gente que se queda quiere retroceder,
En el camino,
Y sacar un molde de cada una de ellas.
Ve como se dan cuenta de que eso es imposible,
De que tan sólo hay una opción,
Y es seguir adelante,
Siguiendo el camino que ella empezó a dibujar.
Entonces se dan cuenta...
Sus huellas han cambiado,
Ya no tienen la misma forma que antes.
Se parecen más y más a esas otras,
Que querían recoger ahí atrás.
Entonces se dan cuenta...
Ya no se necesitan moldes,
Ni volver hacia atrás en el camino.
Se dan cuenta de que la mejor manera de recordarla,
Es andar,
Y ver como cada paso,
Tiene su peso y el de ella,
Tiene su forma y la de ella,
Tiene su fuerza y la de ella.
Nadie se va por completo.
Al irse se multiplica por cada alma,
Para seguir dejando huella,
En cada paso que dan las personas
en quienes fue dejando huella.
lunes, 23 de enero de 2012
Hace 4 días esto tenía algún sentido:

Es un momento crítico.
Doloroso, se hace largo, pero quisieras con fuerza que el tiempo lo alargara,
Que parara de una vez por todas.
Es un momento crítico, que se enciende, y que se apaga,
Y que no tiene vuelta atrás,
Ni huida hacia adelante que nos lance hacia un precipicio de salvación
Es un momento crítico,
Donde lo bueno del pasado es confuso y reconfortante,
Y lo que sigue al presente es incierto.
Es un momento crítico,
Donde no caben las despedidas,
Ni una mísera palabra de cariño reconcentrado, como alivio,
Ni un maldito beso en la mejilla para siempre, como eterno encuentro.
Es un momento crítico,
Cruel como el abismo,
Vil como el último suspiro de una tarde que nunca debería haber llegado.
Es un momento crítico y herido,
Que nos maltrata dejándonos en la incertidumbre de la agonía,
Viendo como el dolor pasa por nuestro lado,
Y la vida se resbala por el otro sin compasión,
Alertando de que sólo la esperanza parará este vendaval,
De que sólo nuestras fuerzas mantendrán el alma en el alma,
De que solo, este momento crítico,
No acabará con la vida.
De que sólo el amor, hace pasar, y de forma llevadera un momento tan crítico.
sábado, 27 de agosto de 2011
Tender y verse humano
Por no salir se quedó encerrado.
Sin agua ni calor.
Con su soledad dando vueltas,
Cabeceando a la pared.
Inmundo, y con su día dormitando.
“Nunca es tarde para llegar pronto”
Una voz enrarecida le escuchaba en la cercanía del olor
A jazmín, a yesca y a esperanza,
A picor escabechado con penurias de dolor,
A dolor franqueado con mentiras en la balanza.
“En este mismo instante ya no existe el ahora”
Sólo vamos más allá de cada segundo,
En coloquios de relojes que se ahogan
Y se quiebran cuando miran hacia el mundo,
Y ven tan sólo mundo, y almas sin aliento.
“la verdad dicha por el hombre es una duda”
Cada palabra es vacío rellenado,
Es lo cierto entre escépticos que miran a su paso,
Y van dejando parsimonia en lo viajado,
Y van pasando vidas a su lado
Con la única intención de no ser nada
Y continuar sin rumbo abierto
Y tender la ropa un día y verse a uno dentro
De la cotidianidad de lo ya atrapado
Y de la mezquindad de aquello
que todavía ignoramos.
viernes, 24 de junio de 2011
a oídos sordos, gritos más altos

A los que gritan no se les escucha,
A los que hablan no se les oye,
A los que se les oye no dicen nada interesante,
Y a los que se les debería escuchar, no gritan lo suficiente.
Los que escuchan no se hacen oir,
Y los que oyen los gritos no quieren escuchar.
Los que gritan, después no saben hablar,
Y los que hablan no se hacen escuchar.
Las bocas hablan, no se les oye, gritan.
Los oídos escuchan, no entienden nada y pasan a oir.
Las voces calladas, serán más interesantes,
Los gritos ahogados, serán palabras vacías.
Los oídos sordos, inútiles.
Y los hombres inquietos,
Con la boca para alimentarse, y nada más.

